jueves, 10 de noviembre de 2016

Olvido

siento correr el frío tras mis venas,
me droga, me inhabilita, 
me hace propenso al acto innato de matar a versos 
el recuerdo pronunciado por las hojas mientras flotan como plumas apacibles. 
Recuerdo poner en marcha aquel reloj viejo que se ha  detenido sobre mi buró. 
Me entra una sonrisa y pienso en detener el tiempo; 
con la misma cara el reloj habrá de verme. 
Los años han pasado por todos, 
siguiendo tranquilos sobre el mismo sitio 
esperando sin ansias la dichosa vida y volver a escena.
Nos paramos cada vez más viejos, esteparios, 
solazandonos con gustos cada vez más refinados. 
¡Tic, tac!... 
El tiempo corre a prisa, en prosa, 
en verso y en tonada melancólica. 
Nadie le ha escrito una canción de amor, 
por eso sigue siempre su camino, 
llevándoselo todo y todo cuanto toca abaratándolo al peor postor... 
"La muerte y el olvido". 
Una acaba, el otro te desaparece. 
Son aliados desde siglos. 
La muerte no es el peor de los deseos,
habrá que serle con el tiempo, 
pero el olvido es el peor de los males, 
una plaga... Que se lleva bien con el recuerdo.

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